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LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA CARTA DE INSTRUCCIONES PARA TITULOS VALORES EN BLANCO

LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA CARTA DE INSTRUCCIONES PARA TITULOS VALORES EN BLANCO

Nada impide que para respaldar una obligación el deudor extienda y el acreedor reciba, respectivamente, un título valor con espacios en blanco, y la ausencia de algunos datos no le resta mérito ejecutivo. De hecho, según lo que establece el Código de Comercio, la sola “firma puesta sobre un papel” puede consistir en un título valor si el suscriptor lo ha entregado con esa intención.

Lo realmente importante frente a los títulos valores en blanco es la existencia de instrucciones para su diligenciamiento por parte del tenedor, las cuales, preferiblemente, deben constar por escrito. Y decimos que preferiblemente, porque a través de varios pronunciamientos la Corte Suprema de Justicia ha indicado que la carta de instrucciones no es imprescindible, ya que puede haber instrucciones verbales o incluso implícitas.

Sin embargo, si bien la ausencia de instrucciones por escrito no le resta mérito ejecutivo al título valor en blanco, lo cierto es que sí genera varias dificultades prácticas para el tenedor del mismo. En efecto, en un escenario contencioso que es el más frecuente cuando hay un incumplimiento en el pago de la respectiva obligación, el tenedor tendrá que demostrar que los espacios en blanco del respectivo título los ha diligenciado según lo acordado con el deudor, quien por su parte puede orientar su estrategia de defensa en discutir esa circunstancia, todo lo cual termina por dilatar el proceso ejecutivo, incrementando así los costos de la ejecución de la obligación.

Para evitar tales inconvenientes es recomendable que el acreedor-tenedor de un título valor cree un documento en el cual consten las instrucciones para su diligenciamiento, que, más allá de la firma del deudor, reuna el contenido mínimo suficiente para saber cómo llenar los espacios en blanco del título. Ante la existencia de una norma que establezca ese contenido mínimo puede ser de ayuda las instrucciones impartidas por la Superfinanciera a sus entidades vigiladas, en el sentido de que las mencionadas cartas deben contener la indicación de los siguientes datos: i) clase del título valor, ii) identificación plena del título sobre el cual recaen en las instrucciones, iii)elementos generales y particulares del título, que no consten en éste, y para el cual se dan las instrucciones, y iv) eventos y circunstancias que faculten al tenedor legítimo para llenar el título valor.

Así las cosas, si Usted o su Entidad es tenedora de títulos valores en blanco y carta de instrucciones, revise su carta de instrucciones y evite dificultades en la ejecución del respectivo título.